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20 ene. 2010

Orgullo y prejuicio y zombis, de Seth Grahame-Smith


La modificación de la primera frase de Orgullo y prejuicio :

"Es una verdad universalmente reconocida que todo hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita esposa ".

Por la de Orgullo y prejuicio y zombis :

"Es una verdad universalmente reconocida que un zombi con cerebro necesita más cerebros".

Nos da ya la primera indicación de por dónde van a ir los tiros en esta divertida gamberrada literaria que se ha marcado Seth Grahame Smith.

Orgullo y prejuicio es una de las obras más conocidas de la literatura inglesa, aunque quizás más a nivel propio que en otras lenguas, escrita por Jane Austen y publicada en 1813. Es considerada como una de las primeras novelas construidas a partir de un argumento mezcla de comedia y romance, algo que, a posteriori, se convertiría en uno de los principales temas de la literatura.

Con esto hay que decir que Orgullo y Prejuicio, pese a ser considerado un clásico, no tenía pretensiones de gran trascendencia o significado perdurable. Es una historia de amoríos y dificultades de relación, ya fueran por diferencias sociales -no tan insalvables- como por malentendidos y orgullo.

Grahame Smith decide acercar este texto romántico a la juventud actual de una manera peculiar. Tras analizar la novela de Austen decide insertar un elemento clave: La plaga de los innombrables que asola Inglaterra desde hace años, cadáveres que se levantan de sus tumbas para comerse los cerebros de los vivos o contagiarles su terrible maldición.

De ese modo, podemos decir que el esquema básico de la obra de Austen se mantiene por completo. Es más, apenas podríamos encontrar diferencias en las relaciones y encuentros de Darcy y Elizabeth, o en los hechos finales que motivan sentimientos o acciones. Es, en ese sentido, la misma novela romántica que se escribió en el XIX.

Sin embargo, el hecho de que los zombis campen a sus anchas por Inglaterra cambia un poco las cosas. Como que las cinco hermanas Bennet hayan sido entrenadas en las artes mortales por los maestros Shao-Lin, por ejemplo. O que haya guardias ninjas, desmembraciones, combates a katana y mosquete y otras actividades recreativas. Sin embargo, esos momentos están introducidos con cuidado y se integran perfectamente con la narración. Son hechos puestos en segundo plano, normalmente en viajes o visitas, al final de las fiestas, o manifestaciones de enfados o desencuentros que ya se daban en el original de Austen, como la discusión de Elizabeth con Lady Catherine de Bourgh.

Grahame Smith nos cuenta la misma historia en la que el señor Darcy no acaba de aceptar su amor por Elizabeth Bennet debido a su familia y posición, y en la que la propia Elizabeth se aleja del que es su amor por prejuicios de carácter y rumores malintencionados. Además, para hacerlo todo más ameno, decapitan unos zombis y arrancan el corazón de algún ninja.

Orgullo y prejuicio y zombis es un juego literario, una extravagancia que ha tenido una gran aceptación en los países de habla inglesa pero que, a mi entender, no resultará tan divertida si los lectores, atraídos por el fenómeno zombi, no conocen el original de Austen. Sin embargo, para los que se diviertan, como yo lo he hecho, con este tipo de experimentos, pronto nos llegará una precuela encargada a Steve Hockensmith: Dawn of the dreadfuls, así como la segunda obra de Grahame Smith, Abraham Lincoln, cazavampiros… por no hablar de la versión cinematográfica que está sonando por Internet y que tendría a Natalie Portman como protagonista.

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